Japón inicia la instalación de su 'escudo' antimisiles

Las primeras piezas del sistema antimisiles que Japón espera desplegar a finales de este año llegaron hoy a la isla de Okinawa, en el extremo sur del archipiélago nipón, en medio de la tensión reinante por la amenaza nuclear norcoreana.
La celeridad con la que EEUU ha enviado la primera partida de componentes del 'escudo' de defensa de misiles tierra-aire es una señal, según los expertos, de la preocupación que existe en Tokio tras las recientes pruebas militares que realizó Corea del Norte.
El régimen comunista que abandera Kim Jong-il lanzó el pasado 5 de julio una andada de misiles de prueba sobre las aguas internacionales del Mar de Japón que provocó una ola de reprobación en la comunidad internacional.
Entre esos proyectiles figuraba uno de larga distancia, un Taepodong-2, con capacidad para alcanzar la costa oeste norteamericana.
El material para la construcción del sistema interceptor de misiles 'Patriot Advanced Capability-3', que blindaría los cielos de Japón ante posibles ataques norcoreanos, llegó esta mañana a un puerto militar de Naha, la capital de Okinawa, en un carguero, según un portavoz militar estadounidense.
Durante la operación de descarga, un grupo de manifestantes gritó consignas en contra de la presencia de las Fuerzas Armadas norteamericanas en el país y de la construcción del sistema antimisiles.
La población de Okinawa asume el grueso de la carga que representa la presencia de 44.950 soldados en suelo japonés. Dos terceras partes de este destacamento se alojan en este pequeño archipiélago estratégicamente situado en el Mar Oriental de China, a pocos kilómetros de Taiwán.
El despliegue de este dispositivo de defensa implica también la llegada de otros 600 soldados, que viajarán con unos 900 familiares, lo que ya ha contribuido a crispar aún más a los isleños que se sienten dejados de lado por su Gobierno en la toma de decisiones.
Las fuerzas militares encargadas del desembarco de los componentes esperan poder transportarlos en camiones por la autopista 58, hasta la base militar de Kadena, donde serán ensamblados.
Se espera que el resto del material continúe llegando durante la próximas semanas, con el objetivo de que el sistema PAC-3 pueda estar operativo de modo parcial a finales de diciembre, y de manera completa en marzo del año próximo.
Esta será la primera vez que EEUU despliega en Japón misiles tierra-aire destinados a defender a Japón y a sus fuerzas estacionadas en el país.
El proyecto nació en 1998, después de que Corea del Norte lanzara un misil de largo alcance que sobrevoló el territorio japonés y cayó en las aguas del Pacífico.
Los misiles del sistema PAC-3 están diseñados para interceptar en el aire otros proyectiles en la última fase de su trayectoria, cuando ya han regresado a la atmósfera y han descendido a altitudes de unos 12 kilómetros.
Los PAC-3 complementarán a los Standard Missile-3 (SM-3), que serían instalados en 2008 en barcos estadounidenses y japoneses dotados de un sistema de seguimiento y captación Aegis, con la misión de interceptar misiles cuando aún se encuentren fuera de la atmósfera.
Las pruebas norcoreanas de misiles del pasado julio, sumadas a los rumores de que Pyongyang podría estar preparando un test nuclear subterráneo, en medio del estancamiento desde noviembre de las negociaciones a seis bandas sobre el desmantelamiento de los programas de armas nucleares de Corea del Norte, han puesto en guardia a Japón.
El recién elegido primer ministro japonés, Shinzo Abe, ha dejado claro esta semana que una de sus prioridades es la reforma de la Constitución para permitir a su país contar con un ejército convencional y poder así reforzar su alianza de seguridad con EEUU.
El mes pasado la Agencia de Defensa japonesa (con rango de Ministerio) señaló que planea pedir un aumento del 1,5 por ciento de su presupuesto para el 2007, a pesar de que el Gobierno se ha propuesto recortar el gasto en todos los ministerios para combatir el abultado déficit fiscal que arrastra el país.
Según el diario 'Nihon Keizai', de los 4,86 billones de yenes (40.840 millones de dólares) que estudia solicitar la Agencia de Defensa, 219 millones de yenes (1,8 millones de dólares) serán para el 'escudo' antimisiles, lo que supondría un aumento de un 50% en esta partida con respecto al presupuesto anterior.






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